"El idioma de las ciencias de la salud"

Manual médico/Cómo escribir

De Diccionario Académico de la Medicina
Revisión del 13:00 5 dic 2012 de Damorenod (discusión | contribuciones) (Notas sobre la redacción y el estilo científicos)
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Cómo escribir


Introducción

La difusión de los conocimientos biomédicos, ya sean resultados de la investigación o textos para enseñanza o actualización, requiere que profesionales y editores, desarrollen habilidades para ser competentes autores, redactores y correctores de textos. Este manual aporta numerosos consejos y normativas que serán de utilidad para el manejo de textos en las ciencias de la salud.

Aspectos generales

El personal de las ciencias de la salud tiene por lo general la capacidad de escribir correctamente debido a su amplia trayectoria escolar (más de 20 años de preparación académica), y además porque tiene la magnífica oportunidad de conocer aspectos interesantes de su área de trabajo en el ejercicio y/o la docencia médica. Algunos pasos que siguen los escritores biomédicos consagrados pueden ser seguidos por todos:

Preliminares
  1. Toda obra se inicia por observaciones simples y llamativas: un caso clínico significativo, una idea que llama la atención, una ocurrencia durante una charla, la exposición escuchada a un colega, un profesor o un alumno; una pregunta durante una clase, sugerencias que ofrecen continuamente los libros y revistas, etc.
  2. Una vez que se tiene una idea básica se hacen anotaciones breves (en cuadernos, hojas sueltas, notas a pie de página).
  3. Después se configuran diseños preliminares de las ideas. Se pueden anotar en un papelógrafo, hacerse con ellas diapositivas o exponerlas en una conferencia, dictarlas en una clase, comentarlas con otros profesionales, etc.
    Planeación
  4. Luego se programa el desarrollo del trabajo. Se debe fijar un objetivo específico: ¿escribir una conferencia para estudiantes?, ¿hacer un trabajo de promoción?, ¿elaborar un folleto?, ¿actualizar la revisión de un tema?, ¿avanzar una investigación?, ¿describir una experiencia clínica?, ¿opinar sobre un aspecto definido?, ¿escribir un libro?, etc.
  5. Es de utilidad leer textos ya elaborados sobre el tema, consultar la opinión de otros expertos, recopilar bibliografías, y dedicar un espacio de tiempo frecuente y tranquilo para la revisión y organización del trabajo que se va acumulando.
  6. Inicio y redacción.
  7. Se debe escribir inicialmente sin preocuparse mucho por la redacción y la ortografía, organizando áreas dentro del trabajo (títulos, subtítulos, índices). En el campo científico se utiliza habitualmente la expresión impersonal: se cree..., se dice..., se piensa..., se habla..., se estudia..., se investiga..., etc.
  8. En el proceso de escritura hay que tener algunas guías en mente: no se trata de escribir en cada ocasión una gran obra científica, sino de comunicar ideas y experiencias. El lenguaje debe ser claro y breve, sin grandilocuencia ni palabras extrañas, teniendo en cuenta que toda obra se puede corregir y reescribir, recortar o alargar cuantas veces se necesite. En todas las revistas científicas hay indicaciones para los autores de escritos profesionales y en las entidades educativas hay personal dispuesto a asesorar a los demás en el oficio de la escritura. Nadie espera que un escrito sea totalmente original, como tampoco que tome todo de otros. Tan solo se requiere un trabajo y un mensaje personales sobre un asunto determinado de la medicina. No se debe escribe algo tan largo que nadie esté dispuesto a leer, ni tan corto que no logre expresar las ideas.
  9. Finalmente no hay que dejar que el temor a la crítica (que a fin de cuenta es necesaria e inevitable) inhiba la labor. Al someter los textos a revisión antes de su publicación final se obtienen observaciones útiles y oportunas que mejoran la calidad del escrito.
    Publicación
  10. Averiguar sobre fuentes de financiación para la edición.
  11. Pensar a quiénes se les va a hacer llegar el texto y de qué manera.

Gramática y ortografía en el idioma biomédico

Ortografía del español

Uso de la letra "b"

Se escriben con "b":

  • Los verbos terminados en -bir: escribir, sucumbir, inhibir y prohibir.
  • Los verbos terminados en -buir: atribuir.
  • Las terminaciones en -aba, -abas, -abamos, -abais, -aban: disecaba, mezclabas, auscultábamos, operabais, mezclabais y pujaban.
  • Las palabras que empiezan por -biblio, -bu, -bur y -bus: biblioteca, bulimia, bursitis, buspirona.
  • Las palabras que empiezan por bi- y bis-: bigeminal, bilirrubina, bismuto, bisturí y bizco.
  • Las palabras que contienen el elemento bio: biología, biopsia, anaerobio y microbio.
  • Cuando la "b" precede a otra consonante, como en abducción, abdominal y brazo.
  • Actualmente se tiende a simplificar el grupo "bs" por "s" así: substancia/sustancia, substituir/sustituir; sin embargo, se conserva en absorción, absceso y abstemio.
  • Las palabras acabadas en -bilidad, como morbilidad, probabilidad, posibilidad, viabilidad y sensibilidad.
  • Las palabras terminadas en -bundo, como nauseabundo.

Uso de la letra "c" en lugar de "z"

En palabras con las letras “e” o “i” antecedidas por el sonido “CE” y “CI” siempre se debe utilizar la letra “c” en lugar de la “z”, como en diacepam, clorpromacina, bencina y eccema.

Uso del grupo "cc"

Si en el grupo lexical original aparecen palabras con la combinación “ct” se usará “cc”: adicción (por adicto), reducción (por reducto), disección (por disector) y corrección (por correcto).

Uso de la letra "g"


Uso de la letra "h"


Uso de la letra "j"

  • Las palabras derivadas de voces que tienen “j” antes de las vocales “a”, “o” y “u” como: jabón, jalea, jarabe, joroba, jugo, cojear, ojear.
  • Las palabras terminadas en "-jía": hemiplejía, paraplejía.


Uso de la letra "m"

  • Se usa antes de “b” y “p” como en ambiguo, ambivalente, compendio y campo.
  • El uso de la “m” antes de “n” al comienzo de cada palabra está disminuyendo: se usa nemotécnica en vez de mnemotécnica.
  • Al final de palabra, en algunos extranjerismos y latinismos: curriculum, auditorium, sacrum.


Uso de la letra "p"

Existe la tendencia a la transición del grupo "ps" a "s", como en: psicología (sicología), psicosis (sicosis), pseudotumor (seudotumor). En la actualidad utiliza ambas formas y ello ha sido aceptado por las normas de la Academia.

Uso de la letra "q"

Siempre se asocia con la vocal “u”, la cual no se pronuncia antes de “i” y “e”: queilitis, quelante, queratina, queratosis, quiasma, química, quimo, quirófano y quirúrgico.

Uso de la letra “r"

Se escriben con “r”:

  • Palabras con el sonido vibrante simple de la “r”, cuando está entre vocales o después de las consonantes “b”, “c”, “d”, “f”, “g”, “k”, “p” y “t”, como en: cara, beriberi, brazo, cromo, drenaje, frágil, gravidez, proximal y tráquea.
  • Palabras con el sonido vibrante múltiple al inicio de la palabra: radiación, rama, reacción, recidiva, rinitis, riñón, rótula, rubéola, rudimento.
  • Las palabras que tienen el sonido vibrante múltiple después de cualquier otra consonante que pertenezca a sílaba distinta: alrededor y malrotación.


Uso del dígrafo “rr”

Se escribe con “rr” las palabras compuestas que tienen el sonido vibrante múltiple en posición intervocálica, como en: amenorrea, hemorragia, suprarrenal, gonorrea, perirradicular y vicerrector.

Uso de la letra “t”

La letra “t” en el prefijo "post-" ('después', 'detrás') tiende a desaparecer en favor de la forma más sencilla “pos-”: posoperatorio, posprandial, posnatal, posorbitario, posgenómico, posgrado.

Uso de la letra “v”

Se escriben con “v”:

  • Las palabras que inician por "eya-", "eve-", "evi-" y "evo-": evacuación, evaginación, eventración, eversión, evisceración y evolución.
  • Los adjetivos terminados en "-avo", "-ava", "-evo", "-eva", "-eve", "-ivo", "-iva": octavo, longevo, decisivo y activo.
  • Las voces terminadas en "-ívoro" e "-ívara": carnívoro, herbívoro, insectívoro.
  • Los verbos acabados en "-olver", como disolver y revolver.


Uso de la letra “x”

  • En los prefijos "xero-" ('seco') y "xilo-" ('madera'): xeroftalmía, xerodermia, xilosa.
  • Las palabras que empiezan por la sílaba "ex-", como exangüe, excreción, exhumación, expresión, éxtasis y extrofia.
  • Las palabras que comienzan por el prefijo extra-: extramedular, extrapulmonar, extrasistólicos, extrauterino.


Uso de la letra “y”

Se escribe con “y”:

  • Las palabras que contienen la sílaba "yec-": inyectar, proyectar, eyector.
  • Cuando sigue a los prefijos "ad-", "dis-" y "sub-": adyacente, adyuvante, disyunción, subyacente y subyugal.


Uso de la letra “z”

Se escriben con “z” final las palabras cuyo plural termina en "-ces": vejez/vejeces, luz/luces, lombriz/lombrices, matriz/matrices, raíz/raíces, nariz/narices, precoz/precoces.

Ortografía de los nombres propios

Por lo general se conserva la ortografía original de los nombres propios como en: Addison, Argyll, Bisnwanger, Billroth, Bleuler, Bourneville, Brown-Séquard, Creuztfeldt, Hartmann, Kluver, Kuntscher, Purkinje, Rorschach, Spielmeyer, Trendelenburg, Weschsler.

Adjetivos Compuestos

Los adjetivos compuestos nacen de la unión de dos adjetivos, el primero de los cuales conserva invariable la terminación masculina singular, mientras que el segundo concuerda en género y número con el nombre correspondiente. Se escribirán uniéndolos con un guión simple: tratado teórico-práctico, lección teórico-práctica, cuerpos técnico-administrativos.

Acentuación

  • Las voces y expresiones latinas usadas en nuestra lengua se acentúan gráficamente de acuerdo con las reglas generales del español; por ejemplo: ítem, memorándum, alma máter, requiéscat in pace.
  • Las voces de otros idiomas no adaptadas al español y utilizadas en nuestra lengua respetarán su ortografía original y si es necesario se puede usar comillas o letra cursiva para resaltarlas: Bürger, Löfler, Déjerine, Fröhlich.


Acentuación de palabras compuestas por dos o más adjetivos

Se unirán con guión y cada elemento conservara su acentuación prosódica y ortográfica, si corresponde: anglo-francés, histórico-crítico-bibliográfico, encéfalo-mielítico.

Acentuación en palabras con hiatos

Los hiatos son las secuencias de dos vocales que no se ubican dentro de una misma sílaba. Siempre llevan tilde: anatomía, biología, cirugía, fisiología, microbiología, neurología, patología, pediatría, psiquiatría, urología.

Utilización de la tilde

Palabras agudas

Las palabras agudas son las polisílabas cuya última sílaba es tónica. Se les coloca tilde cuando terminan en vocal, "n" o en "s", como: acné, incisión, nutrición, operación, raíz, recreación, tabú.

Palabras graves

Las palabras graves o llanas son las polisílabas cuya penúltima silaba es tónica; se les coloca tilde cuando terminan en consonantes que sean diferentes de "n" o "s", como en: cáncer, carácter, esfínter, estéril, fórceps, termolábil, tórax.

Palabras esdrújulas

Las palabras esdrújulas son las polisílabas cuya antepenúltima sílaba es tónica; siempre se les coloca tilde: análisis, cesárea, clavícula, diagnóstico, esófago, epidídimo, ectópico, fístula, fascículo, física, genética, glándula, hemólisis, levógiro, linfático, médico, método, músculo, parálisis, próstata, simpático, síndrome y síntoma, músculo simpático.

Uso de la mayúsculas

  • El uso de mayúsculas no exime de colocar las tildes. Ejemplo: HERÓFILO, BARRÉ, MENIÉRE, RADIOLOGÍA.
  • En los nombres que empiezan con un dígrafo, como “LL”, “CH”, “GU” y “QU” antes de “e”, “i”, sólo se usa con mayúscula la letra inicial. Por ejemplo: Lloyd, Chovsteck, Guerin, Gunther.
  • Se usan en siglas y acrónimos. Ejemplo: ISBN, MD, OMS, OPS.
  • La inicial de nombres propios y de apellidos: Thomas Addison, John Down, Etiennne Fallot, Hans Gram, Henry Koplik.
  • La inicial de nombres geográficos: Glasgow, Lyme, Manchester, Minnesota, Minamata, Oroya, Tobia.
  • La inicial de sustantivos y adjetivos de nombres de instituciones: Universidad Nacional, Hospital San Juan, Instituto Materno Infantil, Hospital de Massachusetts, Clínica Mayo.
  • La denominación de pruebas o cuestionarios estándar para evaluación diagnóstica y el nombre oficial de una organización o institución oficial o privada: Escala de Glasgow, Prueba de Weschler, Consejo Americano de Cardiología, Academia Nacional de Medicina.
  • La primera letra de sustantivos y adjetivos en los nombre de colecciones periódicas: New England Journal of Medicine, Nature, Revista de la Facultad de Medicina, Science.
  • Las primeras letras de grupos taxonómicos zoológicos y botánicos, de reinos, órdenes y familias: Protistas, Rosácea.
  • La primera letra de los nombres latinos que designan el género taxonómico de especies de animales, plantas y microorganismos, que además deben ir en cursiva: Trypanosoma cruzi, Ratus norvegicus.


Puntuación

La correcta utilización de la puntuación facilita la lectura y la comprensión de las ideas que se desean expresar. El español tiene los siguientes signos de puntuación: punto, coma, punto y coma, dos puntos, puntos suspensivos, signos de interrogación, signos de exclamación, paréntesis, corchetes, rayas y comillas. Uso de los puntos

  • Los puntos señalan la pausa final del enunciado y después de él se escribe en mayúscula. Ejemplo: "los investigadores sobre el genoma humano han concluido su fase inicial. Ahora se comienza a estudiar sus aplicaciones".
  • No se utiliza el punto en la denominación de los años: 1949, 2001.

Uso de la coma

  • La coma, principalmente, indica pausas breves dentro del enunciado. Ejemplo: "el SIDA está causando estragos en la población, pues su propagación crece incesantemente".
  • Se emplea para enumeraciones. Ejemplo: "los microorganismos patógenos son: estreptococos, estafilococos, neumococos, gonococos y otros más".
  • Se utiliza para introducción de conceptos aclaratorios. Ejemplo: “la epidemia de cólera, que reaparece cada dos años, se encuentra en su máxima intensidad.”
  • Se usa después de las locuciones modificatorias (como en: esto es, es decir, o sea, en fin, por último, por consiguiente, sin embargo, 'en primer lugar).
  • También se usa luego de algunos adverbios, como: generalmente, posiblemente, efectivamente, en definitiva, por regla general, quizás etc., cuando éstos se colocan al comienzo de la oración; cuando van en medio de la oración se colocan entre dos comas. Ejemplo: "El agua potable, es decir, la de consumo seguro, resulta ser posiblemente el paradigma de los tiempos modernos. No obstante, su difusión, por regla general, es relativamente pequeña en los países de tercer mundo, esto es, en aquellos de mayores índices de miseria; en este milenio, quizás, se mejore su calidad y cantidad".
  • Se recomienda el uso de la coma en las clasificaciones decimales: “el va¬lor de Pi (π) es 3,1416.”


Notas sobre la redacción y el estilo científicos

Algunas consideraciones de tipo general deben observarse, pues son fuente de errores frecuentes en la redacción de textos biomédicos. También se incluyen algunos recursos de la web que pueden ser útiles para ampliar los alcances del estilo en textos especializados en español e inglés.

Oraciones

Las oraciones deben ser de extensión adecuada, de manera que su longitud no dificulte excesivamente la lectura. Se pueden separar o colocar en diferentes párrafos si estos llegan a ser muy largos.

Palabras

Las palabras muy largas pueden confundir. El uso de adverbios terminados en -mente puede ser innecesario. Por ejemplo: frecuentemente (mejor: con frecuencia), excesivamente (en exceso), ocasionalmente (a veces, en ocasiones).

Abreviaturas

La utilización de abreviaturas y siglas puede ser necesaria, pero hay que tener en cuenta que el uso excesivo de ellas genera confusión. La primera vez que se escribe en un artículo se debe indicar por extenso su significado, y solo deben utilizarse abreviaturas que estén aprobadas.

Títulos

Los títulos de los escritos científicos deben ser claros y concisos. Muchas personas solo tienen tiempo para leer el título y si este no es llamativo o es confuso no atrae la atención del posible lector.

“Que” y “de”

El uso excesivo de “que” y “de” genera confusión y monotonía en la lectura. Ejemplo: “de las revistas de esta sección” (mejor: “de las revistas referidas en esta sección”).

Gerundios

Los gerundios se deben utilizar en forma restringida y ocasional, pues con frecuencia dificultan la lectura. Es fácil reemplazarlos por los participios pasados. Ejemplo: "basándose en las investigaciones, el equipo...” (mejor: “el equipo, basado en las investigaciones,…”).
Algunos recursos de la red que suministran guías de estilo y redacción médicas están en:

El género gramatical en medicina

El género es un accidente gramatical que indica la clase a la que pertenece un sustantivo mediante una flexión determinada. Se trata, por lo tanto, de un recurso sintáctico para expresar la concordancia. En español, como en otros idiomas romances (francés, italiano, portugués, catalán), la flexión de género afecta al sustantivo, al adjetivo, a algunos pronombres, al artículo y a algunos participios cuando se usan como adjetivos. Es necesario, en principio, dejar clara la diferencia entre género y sexo. La palabra castellana género corresponde a un accidente gramatical y se aplica a las palabras, nunca a las personas (como tampoco la inglesa gender', aunque actualmente se utilice mucho, de forma incorrecta, en el sentido de sexo'). El género es, por decirlo así, "el sexo de las palabras". En el lenguaje médico casi no existen problemas de concordancia entre sustantivo y adjetivo, por lo que las dificultades del género gramatical afectan casi exclusivamente a los sustantivos, y pueden dividirse en dos grandes grupos: en relación a los sustantivos referidos a personas son frecuentes las dudas en torno a las formas femeninas de las actividades profesionales. En relación a los sustantivos referidos a cosas son relativamente abundantes las dudas en torno a la atribución del género adecuado. En el campo de los nombres referidos a personas la mayor parte de los sustantivos en español pertenecen a uno de los dos grupos siguientes: sustantivos con doble forma de género (p. ej.: "el neurólogo" y "la neuróloga") o sustantivos con forma única y género implícito, también llamado genero común de dos (p. ej.: "el oculista" y "la oculista"). En el campo de lo inanimado el grupo más numeroso de palabras corresponde a las de forma única y género explícito: biopsia es siempre una palabra femenina; quirófano, siempre masculina. Esto no significa que entre los sustantivos que refieren personas no existan también algunas pocas voces de forma única y género explícito, que se pueden aplicar a ambos sexos sin perder su género gramatical, ya sea este masculino (bebé, cadáver, personaje, ser) o femenino (criatura, familia, agente, persona, víctima).

Sustantivos de doble forma

Entre los sustantivos con doble forma se incluyen casi la totalidad de los sustantivos referidos a personas terminados en "o", o en consonante precedida de "o", con excepción de las palabras compuestas verbo-sustantivo, como matasanos o portavoz, que son de género común. Aunque en algunos casos el femenino se forma con una palabra de distinta raíz (p. ej.: mujer), la mayor parte de los sustantivos de este grupo forman el femenino mediante la desinencia a (p. ej.: profesor y profesora, enfermo y enferma).
Es recomendable generalizar el femenino a los nombres de profesiones o cargos cuando los desempeñan mujeres. Así, se hablará de "la catedrática", "la oncóloga", "la directora", "la doctora", "la médica" o "la profesora". En el DRAE aparecen los siguientes, de interés en medicina: bióloga, directora, fisióloga, gerontóloga, históloga, inoculadora, inspectora (p. ej.: "inspectora de sanidad"), laringóloga, protésica, radióloga, sifilógrafa. A pesar de este esfuerzo de modernización no se admite todavía otras 303 formas femeninas de profesiones, como camillera, magistrada, otóloga, rectora o subinspectora.

Sustantivos de género común

La mayor parte de los sustantivos comunes, o sustantivos de forma única y género implícito, terminan en "u", en "e" o en consonante precedida por una vocal que no es "o": alférez, artista', cónyuge, consorts, cónsul, espía, fiscal, industrial, joven, líder, paciente, pediatra, pobre, profesional, rehén', socialista, ujier, virgen, etc. Respecto a este grupo en medicina resultan especialmente abundantes los nombres formados con el sufijo "-ista" (p. ej.: anatomista, anestesista, especialista, internista, oculista, psicoanalista) o mediante sustantivación de un participio presente (p. ej.: ayudante, docente, estudiante, oyente, paciente, residente).

Sustantivos de género ambiguo

De "género ambiguo" es el caso de las palabras que pueden utilizarse indistintamente con género masculino o femenino. La RAE otorga género ambiguo a los siguientes sustantivos de interés en medicina: acmé, aneurisma, azúcar, callicida, canal, cobaya, énfasis, enzima, esperma, hermafrodita, herpe, herpes, interrogante, lente, margen, neuma, psicoanálisis (¡pero no análisis!) y reuma.
Con frecuencia se sabe bien que escleroderma es una palabra masculina y esclerodermia es una palabra femenina, pero se desconoce cuál de las dos es la forma correcta. Igual sucede con todas las palabras que en inglés llevan el sufijo de origen griego "-derma": erythroderma, iododerma, leukoderma, tnelanoderma, 'poikiloderma, pyoderma, scleroderma, scrofuloderma, xanthoderma y xeroderma. La forma correcta es en estos casos la femenina, con el sufijo "-dermia": eritrodermia, yododermia, leucodermia, melanodermia, poiquilodermia, piodermia, esclerodermia, escrofulodermia, xantodermia y xerodermia.

Siglas

En castellano el género de las siglas viene determinado por el primer sustantivo de su enunciado. Así, diremos "la EPOC" (por enfermedad), "el BCG" (por bacilo), "la TAC" (por tomografía). Constituyen un caso especial las siglas que nuestro idioma ha tornado directamente del inglés, sin traducirlas, pues es bien sabido que los sustantivos ingleses carecen de género. En todas las siglas de origen extranjero el género corresponde al que tiene el primer sustantivo de su traducción al castellano. Debe decirse, por tanto, "la ACTH" (por hormone, 'hormona'), "la NDA" (por application, 'solicitud'), "la LSD" (por Lysergsaurediathylamid, 'dietilamida del ácido lisérgico', denominación obsoleta de la lisergida) o "los CDC" (por centers, 'centros'). En ocasiones el género de una sigla extranjera puede ser ambiguo; así sucede, por ejemplo, con la sigla BAN (British Approved Name), ya que name puede traducirse por 'nombre' ("el BAN") o 'denominación' ("la BAN").

Helenismos

Conviene recordar que, al igual que la mayor parte de los sustantivos castellanos terminados en a inacentuada, los helenismos terminados en "-ea" son siempre femeninos: amenorrea, [[cefalea], gonorrea, hemicránea, leucorrea, tráquea, urea.
Por otra parte, diferencia de la mayor parte de los sustantivos terminados en "a" inacentuada, que adoptan en castellano género femenino, todos los sustantivos derivados de vocablos griegos terminados en "-oma" se usan en medicina con género masculino (angioma, anquilostoma, coma, glaucoma, hibridoma, mioma, ribosoma, sarcoma, síntoma, teobroma, tracoma).